La comunicación clara en la traducción

Clarity and the target audience are often considered in English writing, and are equally important in Spanish translations. If a text is not clear enough for the target audience to understand, or if it contains significant errors, it is less likely to communicate and build trust with the organization that wrote it. In this article, we discuss some common errors that arise in translation and how they should be approached.

Para que nuestros lectores disfruten de un texto (o saquen provecho de él), este debe ser coherente y fácil de leer. Si el lector tiene que pensarlo dos veces no hemos cumplido con nuestro cometido. Imagínense un cartel en un aeropuerto. ¿Quién se va a detener a leerlo tres veces para entenderlo? O un anuncio publicitario. Si no nos queda claro a primera vista, seguimos de largo. Y en ciertos casos, si las instrucciones no son claras, pueden acarrear peligros. Imagínense lo que pasaría si las instrucciones para la fabricación de un producto químico no estuvieran claras. O las instrucciones para tomar un medicamento.

En los Estados Unidos muchos de los textos en español son traducciones. La Interagency Language Roundtable (ILR) describe lo que es necesario para ser traductor y tiene una escala de cinco puntos para medir la excelencia. Según esta mesa redonda, la calidad de la traducción depende de cinco destrezas (traducción de Helen Eby): (1) el conocimiento de los dos idiomas en cuestión, (2) la capacidad de juzgar cuál es la expresión congruente en el otro idioma y aplicar una metodología de traducción, (3) conocimiento del contexto cultural de los dos idiomas, (4) conocimiento de la terminología especializada que corresponda y (5) la capacidad de hacer la traducción y entregarla terminada dentro de los plazos y en forma acorde con los requisitos.

Según esto, los traductores deberían de recibir encargos de trabajo que correspondan a sus aptitudes. Por ello, se divide a la capacidad de los traductores en tres grupos: capacidad mínima (niveles 0+ a 1+), capacidad limitada (niveles 2 y 2+) y capacidad profesional (niveles 3 a 5).

Los niveles de capacidad mínima (0+ a 1+) se caracterizan por no cumplir con los requisitos mínimos en ninguna de las destrezas esenciales. La traducción no es posible en esos niveles.

En los niveles de capacidad limitada (2 y 2+) se observan dificultades en por lo menos una de las destrezas esenciales. El trabajo hecho por los individuos que están en este nivel no se debe considerar profesional, y se debe corregir rigurosamente con comentarios que les sean de beneficio para llegar a un nivel profesional.

En esta entrada presento algunos aspectos que dificultan la lectura tomados de un artículo del sitio de la Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés) y hago referencia al artículo original en inglés. Este artículo es simplemente un ejemplo de lo que se publica en los Estados Unidos y se presta muy bien para recalcar la importancia de la atención al detalle.  Cuando el texto no está bien escrito, los lectores desconfían del contenido y a veces incluso de la organización. En esta entrada del blog simplemente señalaré algunos errores de un artículo sobre suplementos dietéticos.

Continuar leyendo “La comunicación clara en la traducción”

El oficio de traducir: lectura y escritura en profundidad

To be a translator you must first be a good reader in your field and then become an excellent writer in it. This love of words, analytical reading, and careful written expression is what makes us good.

Hoy en día se cree, por lo general, que al campo de la traducción se llega por el camino del estudio de lenguas extranjeras. Que quien quiera convertirse en traductor opta por inscribirse en un programa de idiomas. Sin embargo, no es la única ruta, pues además suele suceder que en esos programas se deja de lado la lengua materna, instrumento vital para un traductor, y se hace énfasis especial en el discurso oral, cuando la traducción se lleva a cabo sobre textos escritos.

Mi camino personal hacia la traducción partió de otro punto: el gusto por la lectura y la escritura, y el interés por otras culturas y lenguas. Estudié filosofía y letras en la universidad, y en ese entonces jamás me imaginé que terminaría haciendo traducciones para editoriales. En mi primer trabajo profesional, pasé dos años en una intensa capacitación en labores de edición, corrección y traducción. Las bases de análisis literario que me habían dado mis estudios, junto con la práctica de la redacción de ensayos (y mi gusto personal por escribir mis propios textos) fueron útiles.

Todas mis decisiones editoriales pasaban bajo la mirada de las dos editoras que me supervisaban. A veces tuve que volver a empezar de cero con una traducción o una corrección de estilo, pero me gustaba el reto. Me daba cuenta de que, así como las dos eran implacables en sus juicios, también estaban dispuestas a oír mis puntos de vista, aunque yo fuera una neófita. Tras ese periodo como aprendiz de editora, decidí que lo que más me gustaba del trabajo editorial era la etapa de traducción, y me retiré de la editorial para dedicarme a eso: la traducción de libros.

Continuar leyendo “El oficio de traducir: lectura y escritura en profundidad”

‘El nene no me come’ y otros dativos problemáticos


The dative is a special form of the personal pronouns used to announce the indirect object in a sentence, as in “I gave her a gift”, where ‘her’ refers to a ‘she’. But, while in English it is only used to signal the recipient of a transferred object, in Spanish it has become a fruitful grammatical strategy for a wider scope of meanings and uses. 

El nene no me come¿A qué se refieren los ‘me’ de estos ejemplos? ¿Por qué son distintos? ¿Se usan de la misma forma en inglés?

  • El nene no me presta sus juguetes.
  • El nene me jala el pelo.
  • El nene no me come.

No se preocupen, que no vamos a abordar casos de psicología, ¡sino de gramática!

Indagar este recurso tiene que ver con que cada idioma recorta la realidad a su manera. Es decir, hay formas de expresarnos que se superponen a las de otras lenguas y otras que no (y no calzan bien, como un jean mal cortado). Los ‘me’ de los ejemplos son parte de la estrategia llamada dativo que presenta usos muy idiosincráticos en español. Vale la pena explorarlos, para expresarnos con claridad y traducir con corrección.

El misterioso caso del caso del pronombre

Los pronombres hacen las veces de sustantivos en la oración y se refieren a personas, ideas, etc., sin nombrarlas, para evitar la constante repetición, que hiere los sentidos y aburre la mente[1]. Ahora bien, las palabras en general, y esto incluye a los pronombres, no son monolíticas sino dinámicas, y mutan para asimilarse al evento o entidad que refieren. Podemos indicar, por ejemplo, número singular o plural, tiempo presente o pasado, categoría de sustantivo o verbo, etc., cambiando el inicio o la terminación de las palabras. De la raíz ‘niñ-’ se forma ‘niño’, ‘niña’, ‘niños’, ‘niñitos’, etc.; de ‘lata’, ‘enlatar’; de ‘querer’, ‘quería’[2].

A este juego de formas para agregar significado pertenece el caso de los pronombres personales. El caso es como un letrero que nos anuncia el reparto de papeles en escena[3]: ‘tú’ va a ser sujeto y ‘ti’ complemento de una preposición. Pero, ¿por qué existen estas marcas?

Continuar leyendo “‘El nene no me come’ y otros dativos problemáticos”