El ‘que’ galicado: ¡Huy! ¿Y eso con qué se come?

El qué galicado

Calma, amigos. ¡Que no panda el cúnico! Es posible que la palabra ‘galicado’ suene algo pedante, y hasta alambicada, pero si pensamos con un poquito de detenimiento, es fácil concluir que viene del galo, idioma predecesor del francés. Por tanto, ‘que galicado’ o ‘que afrancesado’ es el nombre que se da al ‘que’ cuando se le usa en construcciones propias del francés, pero no del español.

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Subordinado y subordinante – Se vende vestido para novia de segunda

Sentences are clearer when nouns and the words or phrases that modify them have not been separated. Otherwise, it can be difficult to tell what is being modified.

Amigos: creo que estarán de acuerdo conmigo en que todo tiene un límite: tanto para el novio de esta novia, como para la sintaxis del español (flexibilidad del orden de las palabras), que no es poca.

En el primer renglón de este artículo citamos un aviso que fue publicado hace más de 20 años en un prestigioso periódico colombiano. Pero, por muy prestigioso, no me cabe la menor duda de que el anunciante quiso decir otra cosa:  “Se vende vestido de segunda para novia”.

El despropósito de la publicación fue la consecuencia de separar la expresión subordinante “vestido”, de la expresión subordinada “de segunda”. Dicho de otra manera: se separaron expresiones que deben ir juntas (esposadas), ya que una depende de la otra.

Al cambiar el orden lógico de las palabras, y separar subordinado y subordinante, se originan casos como el que estamos analizando, en los que termina diciéndose algo que, seguramente, está muy lejos del deseo de su autor. He aquí algunos ejemplos, en los cuales resalto con negrita  las expresiones subordinantes, y con cursivas, las expresiones subordinadas.

  1. Le envío este conejo con mi hermano que tiene las orejas recortadas.
  2. Ahí va el demagogo pavonéandose con su perro que perturba el orden público.
  3. Ayer vi pasar el carro del cura Ford modelo T.
  4. Nos enorgullecemos de haber fabricado camas para niños de hierro durante más de 20 años.
  5. Centro de Capacitación Agroecológico.

Analicemos, caso por caso, qué ocurre en las oraciones anteriores:

  1. La oración es impecable en el caso de que el hermano sea el de las orejas recortadas, pero es casi seguro que se trata del conejo.
  2. Entre el demagogo y el perro, es difícil saber quién perturba el orden público. Tal como está escrita la oración, es el perro. Sin embargo, tratándose de un demagogo, es más lógico suponer que sea él quien perturba el orden público.
  3. Solo en el caso de que el cura se apellidara ‘Ford Modelo T’ estaría correcta la oración, pero, no teniendo cómo confirmarlo, hemos de suponer que ‘Ford Modelo T’ se refiere a la marca y el modelo del carro.
  4. ¿Niños de hierro?
  5. En este caso, inferimos que ‘Agroecológico’ se refiere al centro, puesto que concuerdan en género (masculino) y en número (singular).

Ahora veamos el orden correcto para que no haya lugar a malentendidos:

  1. Le envío con mi hermano este conejo que tiene las orejas recortadas.
  2. Ahí va el demagogo que perturba el orden público, pavoneándose con su perro.
  3. Ayer vi pasar el carro Ford Modelo T del cura.
  4. Nos enorgullecemos de haber fabricado camas de hierro para niños durante más de 20 años.
  5. Centro Agroecológico de Capacitación.

Como ven, es solo cuestión de tener el cuidado de nunca separar subordinado y subordinante. Para ello, es muy conveniente hacer estos ejercicios.

El mismísimo mismismo

Happy one year old baby girl looking up next to mirror.At times proper emphasis requires saying, “I did it myself,” but often such a statement is simply redundant. How can we discern the difference?

En años recientes se ha popularizado un hábito de redacción que, a falta de mejor nombre, decidí llamar ‘mismismo. Consiste en el uso del adjetivo mismo y sus variantes (misma, mismos, mismas) para referirse a un antecedente. Para entenderlo con claridad, veamos primero cuándo es correcto.

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‘El nene no me come’ y otros dativos problemáticos


The dative is a special form of the personal pronouns used to announce the indirect object in a sentence, as in “I gave her a gift”, where ‘her’ refers to a ‘she’. But, while in English it is only used to signal the recipient of a transferred object, in Spanish it has become a fruitful grammatical strategy for a wider scope of meanings and uses. 

El nene no me come¿A qué se refieren los ‘me’ de estos ejemplos? ¿Por qué son distintos? ¿Se usan de la misma forma en inglés?

  • El nene no me presta sus juguetes.
  • El nene me jala el pelo.
  • El nene no me come.

No se preocupen, que no vamos a abordar casos de psicología, ¡sino de gramática!

Indagar este recurso tiene que ver con que cada idioma recorta la realidad a su manera. Es decir, hay formas de expresarnos que se superponen a las de otras lenguas y otras que no (y no calzan bien, como un jean mal cortado). Los ‘me’ de los ejemplos son parte de la estrategia llamada dativo que presenta usos muy idiosincráticos en español. Vale la pena explorarlos, para expresarnos con claridad y traducir con corrección.

El misterioso caso del caso del pronombre

Los pronombres hacen las veces de sustantivos en la oración y se refieren a personas, ideas, etc., sin nombrarlas, para evitar la constante repetición, que hiere los sentidos y aburre la mente[1]. Ahora bien, las palabras en general, y esto incluye a los pronombres, no son monolíticas sino dinámicas, y mutan para asimilarse al evento o entidad que refieren. Podemos indicar, por ejemplo, número singular o plural, tiempo presente o pasado, categoría de sustantivo o verbo, etc., cambiando el inicio o la terminación de las palabras. De la raíz ‘niñ-’ se forma ‘niño’, ‘niña’, ‘niños’, ‘niñitos’, etc.; de ‘lata’, ‘enlatar’; de ‘querer’, ‘quería’[2].

A este juego de formas para agregar significado pertenece el caso de los pronombres personales. El caso es como un letrero que nos anuncia el reparto de papeles en escena[3]: ‘tú’ va a ser sujeto y ‘ti’ complemento de una preposición. Pero, ¿por qué existen estas marcas?

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