El uso adecuado de los artículos

Have you ever learned a dance? Every one has its own steps and its own way of flowing between those steps. The transitions are just as important as the steps themselves.

The same thing is true of language. We can know the vocabulary, conjugation, and syntax of Spanish well, but if we miss the articles that connect our words we also miss the rhythm of the language and make our listeners or readers stumble.

La diferencia entre bailar bien y hacerlo con dos pies izquierdos

En los aviones de una aerolínea en la cual he volado varias veces en los últimos meses, las instrucciones de seguridad que se dan antes del despegue me recuerdan al lenguaje de los pielesrojas en las películas de vaqueros de otros tiempos. ¿Cómo hablaban esos pielesrojas? En el doblaje al español de su forma de hablar los verbos iban siempre en infinitivo, sin conjugar, y era frecuente que se refirieran a sí mismos usando la tercera persona. En otros términos, se expresaban en una interlengua, situación frecuente en quien ha tenido que acercarse a otra lengua y aprenderla “sobre la marcha” para hacerse entender a grandes rasgos, pero que los hablantes detectamos como una aproximación a nuestra lengua, que no acaba de encajar en ella. Si bien en estas instrucciones de la aerolínea los obstáculos a la naturalidad no son tan evidentes como asumir que los verbos son invariantes, sí hay algo más sutil que nos hace tropezar: la ausencia de artículos en los lugares en que español los usaríamos. Habrá quienes opinen que esto no es sino un pecado venial de la buena redacción. Sin embargo, la claridad en las instrucciones para un vuelo puede ser crucial en caso de que verdaderamente haya que recurrir a procedimientos de emergencia

Puedo imaginar que el origen del problema en este caso fue haber concluido que en lugar de contratar la redacción del mensaje de seguridad, era más sencillo traducir uno del inglés. Para una aerolínea mexicana con muchos destinos en los Estados Unidos suena lógico tomar como base el mensaje de una aerolínea estadounidense, que obviamente estará dentro de los parámetros exigidos por las autoridades aeronáuticas de ese país. Pero este propósito de aprovechar el texto reglamentario en inglés, con todo y sus buenas intenciones, tropieza en un enorme bache: olvidarse de que el mensaje va más allá de las palabras, para extenderse a lo que estas comunicaban. Al prescindir de este detalle, el traductor deja de lado la importancia de usar un estilo natural mientras traduce el mensaje con la precisión necesaria para los pasajeros de la aerolínea que debían cumplir con estas instrucciones.

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El ‘que’ galicado: ¡Huy! ¿Y eso con qué se come?

El qué galicado

Calma, amigos. ¡Que no panda el cúnico! Es posible que la palabra ‘galicado’ suene algo pedante, y hasta alambicada, pero si pensamos con un poquito de detenimiento, es fácil concluir que viene del galo, idioma predecesor del francés. Por tanto, ‘que galicado’ o ‘que afrancesado’ es el nombre que se da al ‘que’ cuando se le usa en construcciones propias del francés, pero no del español.

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Hasta: uso correcto para marcar final, no principio

Hasta can be a tricky preposition in Spanish. The correct use is one way, but many Mexicans and some Peruvians (perhaps others as well) use it another way, as explained below.

Hasta cuándo volverás: uso correcto de la preposición para marcar límite final

Estimados y nunca bien ponderados amigos y amantes de la correcta expresión en español: estoy segura de que, al igual que a mí, les encantaban las canciones de Juan Gabriel. ¡Quién puede olvidar grandes éxitos como El Noa-Noa o los duetos que se aventaba con Rocío Durcal! Mas, ello no quiere decir que no podamos tomar como ejemplo una de sus más sentidas composiciones para mostrar lo que no se debe decir cuando queremos expresar el término de una acción, así como el límite de tiempo, espacio y cantidad, con la preposición “hasta”.

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¿Usted, vos o tú?

Although English today has only one kind of second-person pronoun (although it used to have more, including ones for just two people), Spanish has many more. The most widespread of these are usted, vos, tú, and vosotros, although there are others. Because the pronoun used depends on the social setting or even regional differences, people are often more familiar with one pronoun than another.

Frecuentemente leo textos redactados en español en los Estados Unidos en los cuales se mezclan el ‘usted’ y el ‘tú’ sin criterio evidente. A continuación, explicaré lo que creo que causa esta confusión.

En inglés hay una sola forma de expresarse para la segunda persona: you.

  • You are my friend.
  • Your Honor, I disagree with you.
  • I would like you (the whole group) to come to my party.

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¡No cambiemos de huso horario sin tomar un avión!

As readers embark on a piece of writing, they get ready to understand the story set in a certain time and place. When we, as writers, suddenly move from one time to another with no connection, we create confusion. In this post, we will try to understand the broad scope of the meaning of the different Spanish verb tenses. We just can’t change time zones without putting our readers on an imaginary airplane!

Cuando escribimos algo, nuestro lector se instala en un lugar y un tiempo imaginarios. Si lo descolocamos, llevándolo a otro momento sin aviso previo, no puede seguir el hilo de lo que estamos diciendo.

A menudo confundimos a nuestros lectores porque nos olvidamos de que los verbos funcionan en una serie de “husos horarios” que organizan la secuencia de eventos relatados respecto de un momento inicial (que puede o no coincidir con el momento del discurso). El siguiente cuadro es una guía que sirve de ejemplo, aunque no es exhaustiva. Usamos la nomenclatura de los tiempos verbales de ASALE (Asociación de Academias de la Lengua Española).

Este documento es un cuadro comparativo con otras nomenclaturas de uso común en los Estados Unidos y América Latina.

 

Tiempo presente.

Estoy en casa.Presente
A mi abuela la veo todas las semanas.Presente habitual
Buenos Aires es la capital de Argentina.Presente descriptivo

Tiempo pretérito: lo que ha sucedido.

Canté con el coro el sábado.Pretérito perfecto simple
He terminado la tarea. ¡Por fin!Pretérito perfecto compuesto
Cantaba muy bien de niña. Ahora no tengo voz.Pretérito imperfecto
Había hecho la comida para las cinco de la tarde, pero mi hermano se la comió como si fuera una merienda y tuve que cocinar otra vez para la cena.Pretérito pluscuamperfecto
Si me hubieras invitado, habría ido.Pretérito imperfecto del subjuntivo
Ayer viene mi marido y se me queja de que la sopa no le gusta. ¿Y a vos qué te parece eso?Presente histórico

Tiempo futuro: lo que vendrá

Mañana será otro día.Futuro simple
¿Qué vas a hacer mañana?Perífrasis
La semana que viene voy a Europa.Presente prospectivo
Voy en cuanto me invites.Presente del subjuntivo y presente prospectivo (ejemplo conversacional)
Cuando confirmen la aceptación de este presupuesto, comenzaremos con su traducción.Presente del subjuntivo y futuro simple.

El cuadro anterior nos demuestra que los tiempos verbales no son suficientemente específicos para expresar cuándo se lleva a cabo una acción determinada. Tenemos que darles a nuestros lectores el resto del contexto necesario para ubicarse en tiempo y espacio. Si los lectores han de prepararse para ir, digamos, de Los Ángeles a Nueva York, tendrán que tomar un avión. En nuestra redacción debemos tomar esto en cuenta y darles un “pasaje de avión”.

No hagamos esto:

José estaba en casa durmiendo. María llega del colegio, a los gritos. José se levanta.

¿Qué pasó acá? Pasamos de “estaba” a “llega” sin explicación alguna. Falta una conexión.

Sería mejor esto:

José estaba en casa durmiendo. María llegó del colegio, a los gritos. José se despertó y preguntó qué pasaba.

Otro ejemplo problemático:

Y pensaba en esa pareja tan linda y cómo daba tranquilidad y placer verlos, y sentir que todo estaba en armonía y de alguna forma siempre iba a ser así, sin que cambie nada.

Sería mejor así:

Y pensaba en esa pareja tan linda y cómo daba tranquilidad y placer verlos, y sentía que todo estaba en armonía y de alguna forma siempre iba a ser así.

Estos ejemplos están tomados de la experiencia diaria. Algunos fueron recopilados de la redacción de personas que hablan español muy bien pero lo escriben con poca atención a los detalles. Me dieron su permiso para compartirlos para que otros puedan mejorar, como lo están haciendo ellos.

Consideren, por último, este párrafo de Miguel Cané en Juvenilia:

Me invade en este momento el recuerdo fresco y vivo de los primeros días pasados entre los obscuros y helados claustros del antiguo convento. No conocía a nadie, y notaba en mis compañeros, aguerridos ya a la vida de reclusión, el sordo antagonismo contra el nuevo, la observación constante de que era objeto, y me parecía sentir fraguarse contra mi triste individuo los mil complots que, entre nosotros, por el suave genio de la raza, sólo se traducen en bromas más o menos pesadas, pero que en los seculares colegios de Oxford y de Cambridge alcanzan a brutalidades inauditas, a vejámenes, a servidumbres y martirios. Me habría encontrado, no obstante muy feliz con mi suerte, si hubiera conocido entonces el Tom Jones, de Fielding[1].

Aquí Cané utiliza diversos tiempos verbales. ¿Cómo hace para que tengan sentido en un mismo párrafo? Situemos primero la escena: Un par de párrafos antes, Miguel Cané nos dice que entró al Colegio Nacional tres meses después de la muerte de su padre. Estos son sus recuerdos de sus primeros días. Empieza orientándonos hacia eso, “me invade el recuerdo…” Habiendo introducido el “recuerdo,” Cané nos puede llevar al pasado, con “conocía”, “notaba”. Con la introducción del “pero” introduce una comparación con la realidad de otros colegios en el presente: “alcanzan”. Termina el párrafo con cierta especulación, agradecimiento a una novela que lo hubiera podido sacar de apuros: “Me habría encontrado…”

Miguel Cané, como buen autor, le dio al lector las pautas para que pase del pasado al presente y vuelva al pasado en un mismo párrafo. Es posible, pero hay que orientar al lector, como en este ejemplo.

[1] Cané, Miguel. Juvenilia. Buenos Aires: Ediciones Colihue. 2007, p. 56

 

‘El nene no me come’ y otros dativos problemáticos


The dative is a special form of the personal pronouns used to announce the indirect object in a sentence, as in “I gave her a gift”, where ‘her’ refers to a ‘she’. But, while in English it is only used to signal the recipient of a transferred object, in Spanish it has become a fruitful grammatical strategy for a wider scope of meanings and uses. 

El nene no me come¿A qué se refieren los ‘me’ de estos ejemplos? ¿Por qué son distintos? ¿Se usan de la misma forma en inglés?

  • El nene no me presta sus juguetes.
  • El nene me jala el pelo.
  • El nene no me come.

No se preocupen, que no vamos a abordar casos de psicología, ¡sino de gramática!

Indagar este recurso tiene que ver con que cada idioma recorta la realidad a su manera. Es decir, hay formas de expresarnos que se superponen a las de otras lenguas y otras que no (y no calzan bien, como un jean mal cortado). Los ‘me’ de los ejemplos son parte de la estrategia llamada dativo que presenta usos muy idiosincráticos en español. Vale la pena explorarlos, para expresarnos con claridad y traducir con corrección.

El misterioso caso del caso del pronombre

Los pronombres hacen las veces de sustantivos en la oración y se refieren a personas, ideas, etc., sin nombrarlas, para evitar la constante repetición, que hiere los sentidos y aburre la mente[1]. Ahora bien, las palabras en general, y esto incluye a los pronombres, no son monolíticas sino dinámicas, y mutan para asimilarse al evento o entidad que refieren. Podemos indicar, por ejemplo, número singular o plural, tiempo presente o pasado, categoría de sustantivo o verbo, etc., cambiando el inicio o la terminación de las palabras. De la raíz ‘niñ-’ se forma ‘niño’, ‘niña’, ‘niños’, ‘niñitos’, etc.; de ‘lata’, ‘enlatar’; de ‘querer’, ‘quería’[2].

A este juego de formas para agregar significado pertenece el caso de los pronombres personales. El caso es como un letrero que nos anuncia el reparto de papeles en escena[3]: ‘tú’ va a ser sujeto y ‘ti’ complemento de una preposición. Pero, ¿por qué existen estas marcas?

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La lengua que hablamos y que articula nuestro mundo: sujetos y pronombres

Subject pronouns: We use them differently in English and Spanish. English would be incomprehensible without them, whereas in most cases, in Spanish the conjugations indicate who the subject is. It all comes down to this: each language is a separate array that arranges the world in its own particular way.

Lo primero que recuerdo de mi clase de lingüística en la universidad fue el desconcierto cuando el profesor le preguntó a ese grupo de estudiantes de antropología y filosofía y letras que llenaba el salón “¿Qué es una lengua?”. Digo desconcierto, porque las respuestas fueron más que nada balbuceos, ninguna frase articulada. El profesor despejó la niebla de las dudas con una definición tan clara y evidente que todos quedamos en silencio, oyendo el eco de lo que había dicho: una lengua es un conjunto de palabras, o sea, un vocabulario, y un sistema de normas para articularlas, o sea, una gramática.

Esa definición me bastó y sobró hasta que empecé a enseñar traducción, porque ahí tropecé con huecos. Me parece que los lingüistas casi siempre analizan las lenguas por separado, y pueden pasar por alto aspectos evidentes de las instancias en que hay contacto e interferencia entre dos o más de ellas.

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Historia del español y su gramática

A brief history of Spanish and the study of its grammar: From Nebrija’s anchoring of the language (Spain, 1492) to the creation of Real Academia Española (Spain, 1713), to Bello’s PanAmerican voice (Venezuela and Chile, 1847) to today’s collaborative Nueva Gramática de la Lengua Española, which has welcome contributions from accross the Spanish-speaking world, including the US. This summary view of the transformations of Spanish is intended as a contextual anchor for our posts, in the hopes that they will contribute to clear communication and elegant writing.

La gramática y su estudio

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La palabra “gramática” se refiere tanto a las normas que rigen la producción y comprensión del idioma, como a su estudio. Entendida como conjunto de reglas y principios que gobiernan el uso de una lengua concreta, ¡la gramática es tan antigua como la más antigua de las lenguas!
En tanto estudio de las reglas, tiene una historia milenaria. Las gramáticas más antiguas que se conocen provienen de la antigua India, y tratan de las reglas del idioma sánscrito. El gramático indio más reconocido fue Panini, cuya obra, escrita en el siglo IV AEC, ¡estableció conceptos aún utilizados hoy en día! En el mundo occidental, la gramática surgió como disciplina en Grecia, con varios autores, entre ellos Aristarco de Samotracia, quien la bautizó “el arte de las letras”. En la Antigua Roma, la gramática latina se desarrolló con base en los preceptos griegos, y se convirtió en uno de los pilares de la enseñanza de las artes de la elocuencia, con la retórica y la dialéctica (impartidas junto a las artes de los números).

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El gerundio no es como lo pintan

Gerunds: a source of confusion. In Spanish, they must be used carefully!

He aquí un tema que literalmente “levanta ampolla”: el gerundioY la razón por la que levanta ampolla, es porque, a pesar de ser muy fácil, son pocos los que saben usarlo. Empecemos por definir de manera sencilla qué es el gerundio: es la forma verbal que termina en ‘-ando’,‘-iendo’ o ‘-yendo’. Por ejemplo: ‘caminando’, ‘comiendo’, ‘leyendo’.

Como veremos, es imposible no usarlo si queremos hablar español.   Tratar de evitarlo a toda costa, como bien dice el filólogo Gonzalo Martín Vivaldi [1],  “es como querer dar un rodeo por miedo a pasar por un paraje que creemos peligroso.  Pero el rodeo no es nunca un buen procedimiento para escribir”. Lo importante es saber cómo usarlo correctamente.

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El uso del subjuntivo

The Spanish subjunctive – a comparison between English and Spanish usage.

En este artículo me remitiré a comparaciones con el inglés porque el subjuntivo no es muy evidente en ese idioma. Debido a nuestro constante contacto con el inglés en los Estados Unidos, es fácil olvidarnos de la importancia de este modo verbal. Las frases en inglés estarán en cursiva o en una columna específica.

Cuando enseñaba español en Gordon College, siempre les daba esta explicación a mis alumnos. Era suficiente para que identifiquen la necesidad del subjuntivo el 95% de las veces:

The subjunctive is the language of hopes and dreams, of things you can’t control.”

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