La lectura, inspiración para la redacción

Authors are always inspired by their reading. In this post, the author reviews several books: a dictionary, some grammar books, and a few literature books, to explain how each type makes her a better writer. Avid readers make good writers!

Acabo de catalogar mi biblioteca profesional. Incluye lo que tengo en mi oficina, bien a mano, para consultar o para usar como ejemplo cuando lo necesite. Son unos 650 compañeros que están conmigo en todo momento. La oralidad y la comunicación escrita son distintas, y hablamos de eso en “¿Por qué no se escribe como se habla?”.

¿Por qué sigo coleccionando libros con tanto empeño? ¿Los leo? Muchos están marcados con señaladores, otros son amigos fieles que visito con cierta frecuencia. Les presento a algunos:

Diccionarios:

Me encanta el Clave. Les copio una cita al azar:

extensivo, va adj. Que se puede extender, comunicar o aplicar a otras cosas.: Hago extensivo mi agradecimiento al resto del equipo.

El Clave tiene definiciones tan claras que es difícil ir por mal camino. La mayoría de las definiciones van seguidas de un ejemplo de uso. Tengo varios diccionarios de este tipo, y los prefiero. Casi nunca uso los diccionarios que no vienen con ejemplos porque no me ofrecen pautas claras del uso de un término. Los ejemplos aclaran esas dudas.

Libros de gramática:

Leonardo Gómez Torrego es uno de mis autores favoritos. Explica las cosas tan bien, que mi deseo es ser tan clara como él algún día. De todos los libros que ha publicado, mi favorito es la Gramática didáctica del español. Tengo la edición del 2007. En la página 142 explica los modos verbales con gran claridad. Es claro en su redacción, pero también da ejemplos y guía al lector con notas marginales. No solo sabe gramática, sino que es un gran ejemplo como didacta.

Muchos me preguntan dónde pueden encontrar respuestas fáciles de entender sobre estos temas. Personalmente, busco respuestas que me ayuden a pensar, que no sean totalmente prescriptivistas. ¿Por qué? Cuando escribimos, a veces nos topamos con una situación en la cual tenemos que tomar una decisión fundamentada, con nuestro propio criterio. En esos casos, me fundamento en lo que ha dicho Gómez Torrego o María Marta García Negroni (Escribir en español: Claves para una corrección de estilo). Cuando los dos están de acuerdo, creo que es una decisión atinada.

Literatura:

Podemos leer libros de gramática todo el día. Pero la verdad es que, como nos explicó Mercedes Guhl en otra oportunidad, hablamos como escuchamos, y escribimos como leemos. Como traductora, a veces me toca hacer la corrección del trabajo de otro, y siempre tengo que corregir mi propio trabajo. En algunas oportunidades me doy cuenta que estoy perdiendo la capacidad de ver los errores, que en el capítulo uno veía más errores que en el cinco. En ese momento me tengo que reunir con mis mejores amigos, para que me aclaren la mente y me vuelvan a centrar en el idioma como corresponde. Nuestra lectura se reflejará en nuestra redacción. Por otro lado, nuestra lectura también nos llevará a una comprensión más profunda de los textos originales, así que es importante leer en el idioma del cual traducimos, si somos traductores.

Algunos de mis compañeros favoritos español son:

La resistencia, de Ernesto Sábato. Esta es una serie de meditaciones, en cierto sentido. Me gusta porque habla de resistirse a transformarnos en pedazos de máquinas, en dejar que la sociedad nos marque el compás de nuestra vida. Cada tanto, la literatura de Ernesto Sábato me recuerda que no estoy tan mal centrada.

Rimas, leyendas y narraciones, de Gustavo Adolfo Bécquer. Cada vez que me olvido que el idioma es, de por sí, una belleza, y que es artístico, vuelvo a leer este libro. Abro cualquier página al azar, y Bécquer me vuelve a convencer de que sí, estoy enamorada de este idioma tan bello, que no puedo dejar de luchar por la belleza, la claridad y el honor de uno de mis idiomas.

Por ahora, estoy leyendo este libro: El diosero, de Francisco Rojas González. Es una serie de cuentos cortos sobre las costumbres indígenas de distintas zonas de México. Un librero del stand del Fondo de Cultura Económica en la Feria Internacional de Libro de Guadalajara me lo recomendó mucho, y lo estoy disfrutando enormemente. Más del 50% de los inmigrantes hispanos a los Estados Unidos son mexicanos, y quizá esto incluso me ayude a entenderlos. Principalmente, estoy disfrutando de la lectura.

A algunos de nosotros, la buena lectura nos ayudará a ser mejores traductores. A otros, la lectura simplemente nos ayudará a escribir mejor. ¡A leer! Cuanto más leamos, siempre y cuando lo que leamos sea bueno, mejor nos comunicaremos por escrito.

2 opiniones en “La lectura, inspiración para la redacción”

  1. Mosquetera Helen, me gustó mucho su artículo. Es bueno compartir ‘los seres queridos’, como los llamo yo. Mi favorito es John Steinbeck, y también Thomas Mann. Quisiera que me aclarara, por favor, por qué usa ‘didacta’. Lo he visto como parte de otras palabras. O mejor dicho, no se me ocurre otra sino ‘autodidacto’ y ‘autodidacta’. También veo que la emplea en femenino para hablar de un autor (a diferencia de una autora), pero el DLE acepta las terminaciones en ‘a’ y en ‘o’ para ‘autodidacto’. Gracias por su respuesta.

  2. Me encantan las preguntas perspicaces. Justo estaba pensando en hablar de la morfología algún día… pero como bien dijo, “didacta” es el morfema central de la palabra “autodidacta”, de “didáctica”, etc. No está como palabra en el diccionario, y podría haber dicho “maestro”, pero como no he tomado clases con él y me gusta cómo enseña por medio de sus libros, me gusta su didáctica. Por eso usé esa palabra. Acá hay un sitio web que habla de “el didacta” en España…
    Pero ya nos fuimos por las ramas. Me alegra que este artículo le haya interesado.

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